Hay muchos tipos de rótulos: vinilo, bandeja, letras corpóreas, banderola, luminoso, retroiluminado. Cada uno implica lectura, normativa y mantenimiento distintos.
La elección no es de catálogo genérico. Depende de la fachada, la distancia de visión, si hay luz nocturna y de cómo está construida la identidad (¿el logo aguanta en volumen? ¿el color es plano?).
Un rótulo bien dirigido es producción gráfica de marca. Archivos vectoriales, espesores mínimos, anclajes y color real. El “se aproxima” se ve desde la acera de enfrente.
En Wanderbird unimos diseño y rotulación profesional. No entregamos un PDF para que otro interprete el corpóreo a su manera.
Si estás abriendo o renovando local, el rótulo se piensa con el resto del POS. Un solo criterio, de la identidad a la instalación.
